Swap Sentencia de Banco Santander

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Sentencia de swap condena a Banco Santander con la dirección letrada de Ferrer-Bonsoms, Abogados.

Descárgate aquí la Sentencia de swap que condena a Banco Santander

Fundamentos de Derecho de Sentencia por swap:

Perfil del cliente que suscribió el swap:

1.- RV, S.L. (RV) es una mercantil constituida en el año 1990 que tiene por objeto, en esencia, la adquisición de vehículos fuera de uso, el desguace, la recuperación de chatarra y la venta de piezas al por menor.

El capital social pertenece a tres socios: F.J.G.A. (60%), E.G.R (20%) y J. M.Z. A. (20%), el primero de los cuales es el administrador único de la sociedad. Éste supervisa la administración de la sociedad, que lleva desde hace 15 años una asesoría externa llamada V. Asesores

La sociedad obtenía financiación de distintas entidades (banco santander,

BANCO DE VASCONIA, CAN, CAJA RURAL DE NAVARRA, HISPAMER, RENAULT, SANTANDER consumer y madrid leasing) y a través de distintos productos financieros (préstamos, leasings, avales). Así resulta del CIRBE de la sociedad al doc. 4 de la demanda y del interrogatorio de su legal representante.

3.- El 17.06.05 (la cifra de endeudamiento a interés variable fue ese año de 1.236.000 €) RV suscribió con BANCO DE SANTANDER (BS) los siguientes contratos:

a.- CONTRATO MARCO DE OPERACIONES FINANCIERAS (CMOF). Este   contrato   da   cobertura   genérica   (sirve de marco contractual) a   las operaciones financieras concretas que en lo sucesivo las partes pudieran convenir mediante el correspondiente documento de confirmación, y resulta aplicable -en cuando no entre en contradicción con él- en lo previsto específicamente en el contrato regulador de cada operación financiera Concreta (viene a ser el clausulado financiero general, sin perjuicio del clausulado particular representado por el documento de confirmación de cada producto).

Por su interés para el pleito dejamos Señalada (más adelante se volverá sobre ella) su cláusula decimocuarta, relativa al cálculo de la cantidad a pagar por vencimiento anticipado de la operación.

b.- CONTRATO SWAP BONIFICADO ESCALONADO CON BARRERA

KNOCK-ININ ARREAS

4.- El 01.03.06 (la cifra de endeudamiento a interés variable fue ese año de 1.180.000 €) RV y BS acordaron la CANCELACIÓN ANTICIPADA DE LA OPERACIÓN DE PERMUTA FINANCIERA DE 17.06.05 v procedieron a la confirmación de una nueva operación de permuta financiera de tipos de interés (CONTRATO SWAP BONIFICADO ESCALONADO CON BARRERA KNOCK-ININ ARREAS)

5.- El 07.03.07 (la cifra de endeudamiento a interés variable fue ese año de 1.100.000 €) RV y BS (doc. 10) acordaron la CANCELACIÓN ANTICIPADA DE LA OPERACIÓN DE PERMUTA FINANCIERA DE 01.03.06 y procedieron a la confirmación de una nueva operación de permuta financiera de tipos de interés (SWAP BONIFICADO REVERSIBLE MEDIA).

6.- El 30.05.08 (la cifra de endeudamiento a interés variable era ese año de 1.101.000€) RV y   BS   (doc.   10)   acordaron la CANCELACIÓN   ANTICIPADA   DE   LA

OPERACIÓN DE PERMUTA FINANCIERA DE TIPOS DE INTERÉS DE

07.03.07 y procedieron a la confirmación de una nueva operación de permuta financiera de tipos de interés (SWAP FLOTANTE BONIFICADO) La   cancelación   anticipada   (sin   coste)   implicaba   necesaria   e inseparablemente la contratación simultánea de la nueva operación.

Coincidiendo en el tiempo con la firma de este swap RV (podría ser la víspera, el 29.05.08) BS emitió una comunicación dando cuenta de que el 01.11.07 se había producido la entrada en vigor en los países miembros de la UE de una nueva normativa comunitaria aplicable a la prestación y comercialización de servicios de inversión sobre instrumentos financieros (MIFID) y que, a efectos de ajustar a las particularidades de su categoría las medidas de protección a adoptar RV había sido calificado como CLIENTE PROFESIONAL (doc. 12, última hoja).

7.- El 19.05.11 RV envió una carta a BS pidiendo información sobre el

producto Swap (plazos, importes aproximados, costo de cancelarlo a esa fecha y forma de hacerlo) con el añadido “como sabes venimos quejándonos desde su inicio y seguimos sin entenderlo aún”.

BS contestó por mail el 20.05.11 indicando el nocional del swap, las fechas de las liquidaciones pendientes y de vencimiento, el coste de cancelación a esa fecha (41.368 €) y la posibilidad de hacerlo con un préstamo del que se indicaban las condiciones, en función del periodo de amortización. El 20.09.11 RV envió una segunda carta solicitando la remisión de cada uno de los cuatro contratos de confirmación de permuta financiera de tipos de interés junto con todas las liquidaciones practicadas, estudios previos del cliente y en su caso acuerdo de cancelación (o indicación de que no existió y explicación de qué sucedió con el cliente).

BS envió los contratos y las liquidaciones, no así los estudios previos (no se

hicieron test de conveniencia ni de idoneidad, alegando el Banco que por la normativa vigente al tiempo de su suscripción no eran obligatorios).

(b) RV promueve demanda contra el BS ejercitando la como principal la acción de nulidad radical y como subsidiaria la de anulabilidad de todos los

contratos celebrados (por error excusable – vicio del consentimiento- debido a la falta de información, a la inadecuación del producto a su perfil y necesidades y a la inidoneidad del mismo para subvenir la finalidad de cobertura para la que fue contratado).

El Banco demandado invoca excepción de caducidad y, subsidiariamente, se opone a tales pretensiones.

 

Banco santander

Caducidad de la acción de anulabilidad del swap

Sostiene la demandada que cada uno de los contratos de permuta financiera de tipos de interés es independiente de los otros, habiendo consumado sus efectos en el momento de su cancelación para dar paso a una permuta nueva.

Según su tesis la primera permuta (de 17.06.05) se extinguió (y por tanto consumó los efectos) el 01.03.06, la segunda (de 01.03.06) lo hizo el 07.03.07, y la tercera (de 03.03.07) el 30.05.08.

Computado el plazo de caducidad de la acción de nulidad (1301 CC) desde cada una de esas fechas, las distintas acciones estarían caducadas cuando el 21.11.12 se promovió la demanda.

En cuanto a la acción de anulabilidad del cuarto swap parece sugerir la demandada que el cómputo del plazo de caducidad debe iniciarse en la fecha de perfección del contrato y por tanto desde el 30.05.08, fecha desde la cual también habrían transcurrido los 4 años hasta la interposición de la demanda.

Por tanto, concebida así la relación, y habiéndose consumado los efectos del “último” de los swaps solapados el 02.06.12, la acción estaba viva (no había transcurrido el plazo de ejercicio de 4 años) cuando se promovió la demanda el 21.11.12.

Acción de nulidad del swap:

Debemos entender que la actora basa esta acción en dos motivos:

de una parte, en la ausencia de los elementos esenciales del contrato (en particular la falta de consentimiento, art. 1261 cc)

y de otra en la vulneración de normas imperativas.

Contemplada desde la primera perspectiva, no se aprecia que los contratos sean radicalmente nulos por falta de ninguno de sus elementos esenciales.

En particular es claro que los mismos fueron queridos por la actora, siendo la mejor prueba de ello el que llegara a suscribirse por su administrador (y su esposa) una póliza de afianzamiento como condición impuesta por el Banco para autorizar la firma de la cobertura, o el que llegaran a existir hasta cuatro confirmaciones.

RV, con una cifra muy elevada de endeudamiento a interés variable y ante la eventualidad de que los tipos pudieran subir, quiso cubrirse de ese riesgo (“..entendió que estaba asegurando los intereses, que se estaban poniendo muy mal..” -interrogatorio de su legal representante F.J.G.-).

Cosa distinta es si el producto ofrecido por BS sirvió o no a ese fin y si el Banco informó de sus características y riesgos correctamente al cliente y este lo entendió.

Acción de anulabilidad: error (total o parcial). Inidoneidad (total o parcial) del producto al fin, del swap.

Como es habitual en este tipo de juicios sostiene la actora que no recibió del BANCO la información clara y veraz necesaria para comprender el producto, que no le fueron explicadas sus desventajas en un posible escenario de bajada de tipos, ni las consecuencias de su eventual

Cancelación anticipada del swap.

El BANCO sabía (y no informó, debe entenderse que al cancelar la penúltima y contratar la última cobertura, pues en el caso de las anterior ya hemos visto que los tipos subieron) que la previsión era que los tipos bajaran, que no precedió a la contratación del swap el necesario estudio del cliente que de haberse realizado habría desaconsejado su contratación.

Que el swap no cumple (por múltiples motivos que después se dirán) la función de cobertura que con él se pretendía, que da lugar a un claro desequilibrio en las prestaciones a cargo de una parte y de la otra…

El nocional de los swaps (siempre 1M €) permaneció inalterado durante los 7 años

Mientras que el capital de los préstamos lógicamente tendería a amortizarse progresivamente, mediante el pago de las cuotas.

Con todo desconocemos cuáles eran los productos concretos de financiación suscritos por la actora (la mayor parte de los mismos con entidades distintas de la demandada) y sus saldos vivos en cada momento, cuya prueba (más allá de los CIRBES de 2005 a 2008) no ha sido aportada. Lo que sí sabemos es que en los periodos de los que existe constancia (2005 a 2008) el endeudamiento era superior al nocional de las coberturas contratadas, lo cual impide considerar que el producto sea especulativo (lo es cuando el nocional del swap supera el nominal de los préstamos, y en la medida en que aquél excede de éste).

Desconocemos también si las fechas de revisión de los tipos variables de préstamos y swaps coincide o no en el tiempo (no se han aportado los contratos de préstamo), cuestión que tampoco preocupó al BS al ofrecer el producto pues

Según la testifical de J.C.I. (Director de la sucursal del BS en Puente la Reina) sólo se miraba el CIRBE (la cifra de endeudamiento global) de la empresa).

Es sabido que para que la cobertura sea perfecta el tipo de interés debe ser el mismo en el producto cubierto y en dicha cobertura (en ambos casos euribor 12M, euribor 3M) y las fechas de revisión de los tipos variables que el Banco y el cliente se intercambian y que deberían producir un resultado neutral (considerado el conjunto de préstamo y swap) sean las mismas, pues sólo así se consigue en la práctica que esos tipos se neutralicen y que el resultado del conjunto se traduzca en el pago del tipo fijo pactado a cargo del cliente en el swap.

Los swaps no debe/n ser objeto de consideración aislada, sino que deben examinarse en unión del los préstamos objeto de la cobertura.

Es como consecuencia de ese estudio conjunto de préstamo y swap como ha de determinarse si el producto es inadecuado y en qué medida, pues si bien el cliente resulta castigado por el swap cuando los tipos bajan se beneficia (debe beneficiarse) en sentido contrario en el préstamo por dicha bajada, al verse reducido paralelamente el tipo de interés variable que en éste paga, obteniendo como resultado final de aquel castigo y este beneficio la estabilidad de su endeudamiento, respecto del que paga durante la vigencia del swap un tipo tendencialmente fijo.

Por tanto y si bien en la práctica la actora ha perdido por efecto del/los swap/s la posibilidad de beneficiarse en sus préstamos de la bajada (desplome) de los tipos, ha obtenido a cambio la estabilidad que pretendía cuando suscribió el producto, eliminando el riesgo (entonces posible, no consta que BS conociera que los tipos iban a desplomarse) de que los tipos hubiesen continuado su tendencia alcista y disfrutando en suma de un tipo tendencialmente fijo, lo mismo que si hubiera optado por un préstamo a interés fijo durante el tiempo de vigencia del swap.

Sobre esta cuestión (el conocimiento o desconocimiento por parte del BANCO de la previsible tendencia de los tipos y su ocultación al cliente) ya hemos visto que entre los años 2005 y 2008 los tipos subieron, no obstante lo cual BS ofreció el producto a su cliente (lo que desmiente la hipótesis de que el BANCO solo ofreciera las coberturas cuando sabía que los tipos iban a bajar).

Según la página 34 del informe pericial de la actora, las previsiones del BCEUROPEO en febrero de 2007 eran que los tipos se mantuvieran estables en torno al 4,20 % e incluso que subieran algo (hasta el 4,50 %) hasta el 2016. Es cierto que la cancelación del 2° swap en marzo de 2007 con saldo negativo (a pagar por el cliente) es indiciaría de que el cálculo se hizo sobre una previsión a futuro bajista (en otro caso hubiese pagado el BANCO).

Mas, al margen de ese dato (y de las sanciones -como hecho notorio- la UE ha impuesto a algunas entidades bancarias entre las que no figura la demandada por concertarse para influir sobre el Euribor) y con todos los otros disponibles en autos, no existe prueba de que ni en las fechas de contratación de los tres primeros swaps, ni en fecha 30.05.08 en que se contrató el último, BS conociera que LEMHAN BROTHERS iba a quebrar a finales de octubre de ese año, ni que los tipos iban a experimentar desde ese momento el vertiginoso desplome que sufrieron.

Información sobre la cancelación del swap:

En cuanto a la falta de información al cliente del coste de cancelación, este juzgado viene manteniendo que al ser los de cobertura contratos de duración determinada no cabe que ninguna de las partes desista unilateralmente de los mismos.

A no ser que lo hagan mediante un acuerdo posterior (mutuo disenso) en el que las partes de consuno fijen el coste de la cancelación.

En el caso que nos ocupa los contratos incorporan tal posibilidad, remitiendo desde un principio a los precios de mercado, apareciendo en el CMOF (cláusula 14) que con arreglo al criterio de valor de mercado la cantidad a pagar se obtiene sumando el importe de todas las operaciones cuyo vencimiento se haya anticipado.

Nulidad parcial del swap

Por tanto, y dado que se pagaron 482.366,54 €, el swap causó una disfunción de 54.618,59 euros, cantidad que, por estar incorrectamente diseñado,  la actora  pagó de  más y que  la demandada debe en consecuencia devolverle.

Esta será la cantidad que, apreciando el posible error (parcial) y ajustando el contrato a los términos en que pudo ser correctamente entendido y a las circunstancias de los préstamos que estaba llamado a cubrir, se concederá al actor.

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