Obligaciones Subordinadas, Nulidad

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¿Es usted uno de los afectados por obligaciones subordinadas? ¿Se pueden reclamar las obligaciones subordinadas suscritas hace años? ¿Afecta el canje forzoso de las obligaciones subordinadas a la reclamación?

Ferrer-Bonsoms, Abogados es un despacho especializado en temas de Derecho Bancario: participaciones preferentes, obligaciones subordinadas, bonos estructurados, acciones de Bankia, etc. Hemos obtenido importantes sentencias a favor de nuestros clientes.

Una de las más recientes es la Sentencia de 25 de marzo de 2.015, del Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Pamplona, que condena a BANCO DE CAJA ESPAÑA DE INVERSIONES, SALAMANCA Y SORIA, S.A.U. a devolver 16.204’60 euros e intereses por obligaciones subordinadas.

Tercero.- Anulabilidad por error / vicio del consentimiento.

Consecuencias.

Tiene dicho este juzgado en sentencias dictadas en procedimientos similares a éste que en las fechas en que se emitieron las obligaciones subordinadas litigiosas (2009) las entidades financieras españolas comercializaron estos instrumentos de capital de forma masiva entre la clientela minorista de su propia red de sucursales y unidades de banca privada ante las dificultades de capitalización asociadas a la situación generalizada de crisis financiera (derivada de la crisis de las hipotecas subprime), la subsiguiente crisis crediticia (agudizada por la crisis de Lehman Brothers en septiembre de 2008) y nuestra propia crisis bancaria (intervención de CAJA CASTILLA LA MANCHA y CAJA SUR).

Con los mercados de capitales internacionales cerrados, la presión regulatoria interna e internacional sobre los ratios de capital y las limitaciones intrínsecas que las Cajas de Ahorros tenían para generar recursos propios, se generó un caldo de cultivo perfecto para que la colocación de preferentes y subordinadas a clientes bancarios de la red de sucursales se produjera de forma masiva y en muchos casos irregular.

En este contexto se produce por parte de CAJA DUERO en junio del año 2009 la emisión (y comercialización a través de su propia red de oficinas) de 200 millones de € de obligaciones subordinadas 2009-JUN. Y en fechas posteriores se producen (como en este caso) cases de operaciones (compras y ventas) entre clientes de la entidad.

(…) Destacamos también que las obligaciones subordinadas son (por su naturaleza y características financieras -ilíquidas, de vencimiento diferido a 10 años, susceptibles de amortización anticipada a opción del emisor a los 5, subordinadas, de intereses no acumulativos y contingentes, no cubiertos por el Fondo de Garantías, sin derechos de suscripción preferente ni políticos) productos complejos de riesgo muy elevado.

Destacamos asimismo la identificación que en este caso se produce entre el emisor/garante los productos y la entidad colocadora/comercializadora (aquélla utiliza su red de sucursales para colocar la emisión entre sus clientes minoristas y para casar las operaciones de compra y venta entre éstos) circunstancia que hace que los intereses del emisor y los del colocador sean los mismos, y que puedan entrar más fácilmente en conflicto con los del cliente inversor.

En el concreto caso de autos consta, por otra parte, que la iniciativa de la inversión partió del personal de la entidad financiera. Así, los actores acudieron a la oficina con la clara intención de destinar una determinada cantidad de dinero (18.000 €) a amortizar parcialmente el capital del préstamo hipotecario que tenían contratado con CAJA DUERO. Fue en la oficina, por el encuentro (casual) con el empleado de la entidad SR. RUIZ OSABA, donde sus planes iniciales dieron en un corto espacio de tiempo un completo giro. El SR. RUIZ OSABA, convencido de las bondades del producto (aunque también y necesariamente conocedor de sus riesgos) les habló del mismo y les convenció para que invirtieran en él. En sus manifestaciones en el acto del juicio, en el que declaró como testigo, el citado SR. RUIZ OSABA dijo que “(él) estaba en la oficina y se encontraron, les comentó que existían unas obligaciones subordinadas con un vencimiento claro, remuneración atractiva, liquidez importante, que podían conservar ese ahorro (los 18.000 €) y venderlo”, que “si ese día no está (él), los actores jamás hubiesen hecho la operación”, que “(él) absolutamente creía en las bondades de ese producto”, que “les dio tres pinceladas básicas”, que “no les advirtió del riesgo de iliquidez, pues (entonces) había una grandísima demanda”, que “todo transcurrió en 10 o 15 minutos” y que (los actores) aceptaron invertir “por confianza en su persona” o “en un alarde de confianza en su persona”.

Sin embargo, en relación con clientes minoristas y de perfil ahorrador, cuanto se trata de productos de inversión complejos, cuando se identifican el interés del emisor y el del colocador, y cuando la iniciativa de la inversión parte de la entidad, concurriendo todos estos factores, el deber de información exigible a la entidad a la hora de comercializar el producto debe extremarse en comparación con la comercialización de productos simples (depósitos bancarios) o incluso con la de productos similares en los que no exista esa identidad entre el emisor y el comercializador o en que la iniciativa de la contratación parta del cliente.

Pues bien, ya hemos visto que la información (verbal)  que CAJA DUERO proporcionó a los actores antes de que éstos decidieran invertir en obligaciones subordinadas fue prácticamente inexistente, a todas luces insuficiente para que se formaran un conocimiento cabal del producto en el que invertían su dinero y de sus riesgos, y que no existió información posterior.

Así:

*No hubo otra información que la verbal que les facilitó el Sr. Ruiz Osaba en una conversación de 10 / 15’, en la que además, convencido como estaba de las bondades del producto, pasó por alto sus riesgos (“es dio tres pinceladas, no les advirtió del riesgo de liquidez…”).

*No se proporcionó a los actores ninguna información escrita, ni antes, ni durante, ni después de la inversión. Hasta el punto de que la documentación contractual, que la entidad llegó a generar en el momento de hacerla efectiva, no se pasó a su firma, para la cual no fueron llamados, ni se les entregó copia de la misma.

*Es un hecho ya notorio en el foro en el ámbito de la contratación de estos productos (conocido por la existencia de muchos otros pleitos similares) que hasta finales de 2011 (y a pesar de que la CNMV calificó expresamente este modo de proceder como una mala práctica en 2010, ver doc. anexo 5 de la demanda) CAJA ESPAÑA casaba operaciones a través de un sistema interno o “corralito” de manera que, cuando un cliente minorista deseaba vender, la entidad buscaba a otro cliente minorista de la propia red de oficinas para la venta de la obligación subordinada, manteniendo artificialmente el precio alrededor del valor de colocación inicial, independientemente de cual fuera el valor de mercado real.

 (…)

Anulado el contrato por error (1.303 CC) la demandada deberá por ley restituir a los actores el capital invertido (18.101,60 €) con más los intereses al tipo legal del dinero desde la fecha de abono del capital (02.08.11) hasta sentencia e incrementado el tipo en dos puntos desde la fecha de la sentencia hasta el completo pago. Y los actores deberán restituir a la demandada (subrogándole en su titularidad) las obligaciones subordinadas (o más exactamente los bonos convertibles por los que han sido obligatoriamente canjeadas) y reintegrarle el importe de los intereses (brutos, como es conforme entre las partes según manifestaron ambas en la audiencia previa) percibidos (1.897 €), con más sus intereses al tipo legal del dinero desde la fecha de abono de cada partida de los mismos (según el cuadro que figura en el punto 7 del fundamento de derecho primero) hasta sentencia, e incrementado el tipo en dos puntos desde la fecha de la sentencia hasta el completo pago.

Compensando las cantidades líquidas que por principal una y otra parte se deben recíprocamente (18.101,60 € debe la demandada a los actores y 1.897’00 € los actores a la demandada) BCEISS deberá entregar a DON XXX y DOÑA XXX la suma de 16.204,60 €.

Quedarán por liquidar los intereses, según las bases a que se ha hecho mención (teniendo en cuenta que en el caso de los actores el pago –devolución de los intereses se produce de manera íntegra y por efecto de la compensación en esta misma resolución, y que en el caso de la demandada el pago –la devolución del capital invertido- se produce de manera parcial –en cuanto a 1.897,00 €- en esta sentencia, por efecto de la misma compensación, los intereses se deberán recíprocamente, al tipo legal del dinero, desde la fecha de cada abono –de capital por parte de los actores, de las distintas partidas de intereses por la demandada- hasta la de la compensación, que es la de la sentencia. Desde esta fecha y hasta el completo pago los intereses, al tipo legal más dos puntos, ser devengarán sobre el saldo resultante de la compensación – 16.204,60 €- y a favor solo de los actores que son los acreedores de dicho saldo).

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