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Los CoCos de Banco Popular: Bonos Subordinados Necesariamente (Serie I) / obligatoriamente (Serie II) convertibles en acciones Banco Popular, S.A. Datos identificativos emisiones: Serie I/2009. ISIN ES0370412001 y Serie II/2012. ISIN ES0313790059.

1.- ¿Qué son los Bonos Subordinado Necesariamente/Obligatoriamente Convertibles en acciones de Popular Serie I y II? Naturaleza, características y riesgos de los denominados Cocos.

Los Bonos Subordinados Contingentes Necesariamente Convertibles en acciones, popularmente bautizados con el sobrenombre de CoCos (por su terminología anglosajona, Contingent Convertible Bonds) pertenecen a la familia de los “híbridos de capital”, y no es un instrumento de renta fija. Estos productos financieros atípicos tienen un perfil muy complejo y son de alto riesgo.

2.- ¿Por qué Popular comercializó estos productos complejos en 2009?

A mediados de 2009, cuando la crisis financiera comenzaba a manifestarse de forma muy severa en las entidades financieras españolas a consecuencia de su enorme grado de exposición al riesgo inmobiliario, nuevamente se recurre al canal minorista de red de sucursal para la captación de recursos propios como ya ocurrió con las participaciones preferentes y la deuda subordinada. Se acude a los clientes menos informados dado que los denominados mayoristas e institucionales rechazaban de plano el riesgo bancario español al considerar al sector no saneado y muy expuesto en sus balances al riesgo inmobiliario.

3.- Procedimiento de venta irregular.

En el caso de Popular, los procedimientos de venta del producto propio de capital fueron muy deficientes:

  • En primer lugar según los cálculos del Catedrático de Economía Financiera, Prosper Lamothe, la emisión Serie I/2009 se emitió con fuertes sobreprecios (valor de mercado negativo) lo que implicaba unas condiciones de rentabilidad-riesgo inadecuadas y abusivas para los clientes. Las probabilidades de obtener pérdidas en la Serie I/2009 eran superiores al 50% ya en el momento de su colocación.
  • Existió una deficiente o nula evaluación de los clientes vía Test de conveniencia y/o idoneidad. Hay supuestos en los que el test efectuado en el año 2009 y el efectuado para el canje en el año 2012 es contradictorio. Infracción muy grave dado que estamos ante instrumentos muy complejos y de alto riesgo.
  • Nula información pre-contractual, y venta indiscriminada, favorecida por fijar un valor nominal unitario de los títulos de sólo 1.000 euros. Este producto se comercializó a 35.000 clientes minoristas de la red de sucursales, aceptando más del 90% de clientes el canje de 2012.
  • Insuficiencias en los procedimientos y en los controles aplicados por Popular en la comercialización de la Emisión
  • Ausencia de simulaciones donde se explique al cliente cómo funciona el producto y que diferencia existe con la inversión directa en acciones o con la inversión en un Bono de renta fija tradicional.
  • Órdenes de suscripción muy deficientes en términos de información
  • El instrumento se vende como un producto propio de renta fija
  • No entrega de trípticos o entrega tardía de los mismos con posterioridad a la fecha de pago de la emisión
  • Ventas a clientes minoristas no cualificados sin conocimientos elevados en materia financiera, y sin experiencia previa en el consumo de este tipo de instrumentos de capital
  • Información post-contractual sobre el valor de mercado del producto deficiente

4.- Producto, en general, contraindicado para clientes minoristas.

Los Cocos son instrumentos financieros regulados por la Ley del Mercado de Valores y clasificados dentro de la categoría de “instrumentos complejos” en la medida que su estructura incorpora derivados implícitos. La Autoridad del Mercado de Valores Europea, ESMA, lanzó a primeros de septiembre de 2014 un mensaje muy claro en el documento Potential Risks Associated with Investing in Contingent Convertible Instruments[1]:

 ESMA, 31 de julio de 2014. (Traducción). “…Las estructuras de los CoCos son altamente complejas…”. “…ESMA considera que estos análisis (se refiere a los riesgos) sólo pueden tener lugar con conocimientos y recursos sólo al alcance de inversores institucionales…”

Por su parte, la CNMV también consideraba a los CoCos no adecuados, en general, para clientes minoristas. El supervisor elaboró un Documento de Consulta (Consulta de la CNMV relativa a un sistema de clasificación de instrumentos financieros e identificación de productos especialmente complejos de fecha 8 de septiembre de 2014[2]) donde se comunican diversas iniciativas de clasificación de productos por su complejidad y riesgo a fin de incrementar la transparencia y atajar la problemática endémica que ha vivido -y vive- nuestro con la venta masiva e inadecuada de productos complejos.

En dicho documento la CNMV señala productos especialmente complejos no adecuados para clientes minoristas y entre ellos citas los CoCos: 36. Por tal motivo, se propone que, con carácter general, los siguientes, sean considerados instrumentos no adecuados para inversores minoristas: a) Instrumentos de deuda contingentemente convertibles en acciones. De dicho colectivo quedan excluidos aquellos cuya conversión pueda realizarse, exclusivamente, por decisión discrecional del inversor (…)

Es decir, según los criterios de los supervisores nacionales e internacionales (CNMV, FCA y ESMA), las emisiones de Cocos emitidas por Banco Popular, BBVA, La Caixa o Banco Sabadell, entre otros, son productos altamente sofisticados y “especialmente complejos” NO ADECUADOS PARA CLIENTES MINORISTAS quienes tienen una elevada dificultad para valorar adecuadamente la naturaleza y riesgos de los mismos.

5.- Canje 2012.

En abril de 2012 ante el fuerte descalabro que iban a sufrir los clientes con la conversión de los Bonos Serie I (volumen colocado inicialmente 700 mill. euros), la propia entidad emisora ofreció un canje a los titulares de los Bonos emitidos en 2009, que vencían originariamente en octubre de 2013. Con el cambio a la Serie II, al que acudieron el 95,39 % de la totalidad de clientes, se pretendía ganar tiempo ante lo que había sido un nuevo caso de comercialización desastrosa, y así evitar el coste reputacional. En esta fecha se produce el típico canje “a punta de pistola” -o asumes pérdidas brutales o te metes en nuevo producto complejo, incrementando el riesgo asumido – cuyo valor en el momento del canje era ya de más del 50 %, esto implicaba una pérdida latente de más del 50 % del nominal. Efectivamente, así ocurrió, el nuevo producto cuyo vencimiento es el próximo día 25 de noviembre de 2015 arrojará pérdidas en la conversión de aproximadamente un 80 % del nominal. La pérdida neta para los clientes que invirtieron en 2009 y acudieron al canje se situaría en ese 80 %-81 % del nominal menos los intereses que hayan cobrado desde 2009 hasta 2015. Esto es en torno al 40 % de lo invertido. Aunque lógicamente toda inversión busca un retorno mínimo que al menos debería ser estimado el tipo de remuneración de los depósitos bancarios a plazo.

Miguel Pérez Guerra, Ignacio Ferrer-Bonsoms

Abogados Derecho Bancario

EL PRESENTE ARTÍCULO ES DE USO EXCLUSIVO DE SUS AUTORES, MIGUEL PÉREZ GUERRA E IGNACIO FERRER BONSOMS Y, POR TANTO, ÚNICAMENTE SE AUTORIZA SU DIFUSIÓN POR ACUERDO Y AUTORIZACIÓN EXPRESA DE AMBOS AUTORES.

[1] ESMA. Potential Risks Associated with Investing in Contingent Convertible Instruments. Publicado en julio de 2014.

[2] Disponible en la sede virtual de la CNMV: http://www.cnmv.es/DocPortal/DocFaseConsulta/CNMV/docconsulta.pdf

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