Cómo invertir en España: cuestiones clave que conviene conocer

España es uno de los destinos más atractivos para inversores extranjeros dentro de la Unión Europea. Su ubicación estratégica, el acceso al mercado europeo, la calidad de vida, el sector inmobiliario, el turismo, las energías renovables, la tecnología y el tejido empresarial hacen que muchos inversores internacionales valoren establecerse o invertir en el país.

Sin embargo, antes de invertir en España es importante conocer los principales aspectos legales, fiscales y administrativos que pueden afectar a la operación.

1. España permite la inversión extranjera, pero hay obligaciones formales

Como regla general, España mantiene un régimen favorable a la inversión extranjera. No obstante, determinadas inversiones realizadas por personas físicas o jurídicas no residentes pueden estar sujetas a declaraciones ante el Registro de Inversiones o, en algunos casos, a autorización previa.
Desde el 1 de septiembre de 2023, el régimen de inversiones exteriores se regula principalmente por el Real Decreto 571/2023, de 4 de julio, sobre inversiones exteriores, que sustituyó al anterior régimen del Real Decreto 664/1999.
En términos generales, se consideran inversiones extranjeras en España, entre otras:
• La adquisición de participaciones o acciones en sociedades españolas cuando el inversor no residente alcance al menos el 10% del capital social o de los derechos de voto.
• La constitución de una sociedad española por un inversor no residente.
• La apertura o ampliación de sucursales en España.
• Determinadas financiaciones intragrupo superiores a determinados umbrales.
• La adquisición de inmuebles en España por no residentes cuando el importe supere 500.000 euros.

2. Elegir bien la estructura de inversión

Una de las primeras decisiones es cómo se va a canalizar la inversión. Las formas más habituales son:
Inversión directa en una sociedad española
El inversor puede constituir una sociedad en España o adquirir participaciones de una sociedad ya existente. La forma societaria más utilizada suele ser la Sociedad de Responsabilidad Limitada, S.L., especialmente para pequeñas y medianas empresas.
Compra de inmuebles
España es un mercado muy activo para la inversión inmobiliaria, tanto residencial como comercial. Antes de comprar, conviene revisar la situación registral, urbanística, fiscal y arrendaticia del inmueble.
Sucursal o establecimiento permanente
Las empresas extranjeras también pueden operar en España mediante una sucursal. Esta opción puede ser útil cuando se quiere mantener la personalidad jurídica de la matriz extranjera, aunque implica obligaciones contables, fiscales y registrales en España.
Joint venture o acuerdos de colaboración
En algunos sectores, puede ser recomendable asociarse con un socio local mediante una sociedad conjunta, pacto de socios o contrato de colaboración empresarial.

3. Sectores sensibles y autorización previa

Aunque la inversión extranjera está ampliamente liberalizada, existen sectores en los que puede ser necesaria una autorización administrativa previa, especialmente cuando la inversión afecta al orden público, la seguridad pública o la salud pública.

La Ley 19/2003, de 4 de julio, modificada en los últimos años, prevé controles específicos para determinadas inversiones extranjeras directas en sectores estratégicos.

Entre los sectores que pueden requerir especial análisis se encuentran:
• Infraestructuras críticas.
• Energía.
• Transporte.
• Agua.
• Sanidad.
• Comunicaciones.
• Medios de comunicación.
• Tratamiento o almacenamiento de datos.
• Tecnologías críticas.
• Inteligencia artificial, robótica, semiconductores, ciberseguridad o biotecnología.
• Defensa y productos de doble uso.
• Suministro de insumos fundamentales.
• Sectores con acceso a información sensible o datos personales.

Por ello, antes de cerrar una operación, es recomendable analizar si la inversión está sujeta a autorización previa o únicamente a declaración posterior.

4. Obligaciones de identificación y prevención del blanqueo de capitales

Las operaciones de inversión en España suelen exigir la identificación completa del inversor, del origen de los fondos y, en caso de sociedades, de sus titulares reales.
La normativa española de prevención del blanqueo de capitales obliga a bancos, notarios, abogados, asesores fiscales y otros sujetos obligados a verificar la identidad del cliente y la procedencia de los fondos.

Esto puede implicar aportar documentación como:
• Pasaporte o documento de identidad.
• Número de Identificación de Extranjero, NIE, si procede.
• Certificados societarios.
• Escrituras o estatutos de la sociedad extranjera.
• Certificado de titularidad real.
• Justificación del origen de los fondos.
• Documentos apostillados o legalizados, en su caso.
Preparar esta documentación con antelación evita retrasos en la operación.

5. Fiscalidad de la inversión en España

La fiscalidad es uno de los puntos más importantes a estudiar antes de invertir.
Dependiendo del tipo de inversión, pueden intervenir distintos impuestos:
• Impuesto sobre Sociedades, si se invierte mediante una sociedad española.
• Impuesto sobre la Renta de no Residentes, si el inversor no reside fiscalmente en España.
• IVA o Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, en operaciones inmobiliarias.
• Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados, en determinados documentos notariales.
• Impuesto sobre el Patrimonio o Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, si procede.
• Tributación sobre dividendos, intereses, ganancias patrimoniales o rentas inmobiliarias.
Además, si el inversor reside en otro país, debe analizarse si existe un convenio para evitar la doble imposición entre España y su país de residencia.

6. Inversión inmobiliaria: aspectos que deben revisarse

En la compra de inmuebles en España conviene realizar una due diligence previa. Algunos puntos clave son:
• Titularidad registral del inmueble.
• Existencia de cargas, hipotecas, embargos o servidumbres.
• Situación urbanística.
• Licencias.
• Ocupación o arrendamientos existentes.
• Gastos de comunidad.
• Impuestos pendientes.
• Certificados energéticos.
• Posibles limitaciones si se trata de suelo rústico, inmueble turístico o activo sujeto a normativa autonómica o municipal.

El comprador extranjero también deberá contar normalmente con NIE, cuenta bancaria en España y fondos debidamente justificados.

7. Constitución de sociedades en España

Para constituir una sociedad en España, normalmente se deben seguir estos pasos:
1. Solicitar la denominación social.
2. Obtener NIE o NIF para los socios y administradores, si procede.
3. Abrir cuenta bancaria o acreditar el desembolso del capital social.
4. Preparar estatutos sociales.
5. Otorgar escritura pública ante notario.
6. Obtener NIF provisional y definitivo.
7. Inscribir la sociedad en el Registro Mercantil.
8. Dar de alta la actividad ante la Agencia Tributaria.
9. Cumplir obligaciones laborales y de Seguridad Social si se contrata personal.
La estructura elegida debe adaptarse al tipo de negocio, volumen de inversión, socios, financiación y estrategia fiscal.

8. Documentación extranjera: apostilla, legalización y poderes

Cuando el inversor actúa desde el extranjero, es frecuente utilizar poderes notariales otorgados fuera de España. En estos casos, el documento debe cumplir requisitos de validez, legalización o apostilla y, en ocasiones, traducción jurada.
Además, el notario español deberá valorar si el poder extranjero es equivalente y suficiente para realizar el acto correspondiente en España.
Por este motivo, es recomendable preparar los poderes con asesoramiento español desde el inicio, para evitar que el documento no sea aceptado en la firma.

9. Residencia e inversión

Invertir en España no implica automáticamente obtener residencia. No obstante, determinados inversores pueden valorar vías migratorias específicas, especialmente si realizan inversiones relevantes o desean trasladarse al país.
La residencia fiscal y la residencia administrativa no son lo mismo. Una persona puede tener autorización para vivir en España, pero la residencia fiscal dependerá de criterios como los días de permanencia, el centro de intereses económicos o familiares y las reglas de los convenios internacionales.

10. La importancia de una planificación previa

Invertir en España puede ser una excelente oportunidad, pero requiere planificación. Antes de ejecutar la operación conviene analizar:
• Quién invierte: persona física, sociedad extranjera, holding o vehículo español.
• Qué activo se adquiere: sociedad, inmueble, negocio, participación o financiación.
• Importe de la inversión.
• País de residencia del inversor.
• Origen de los fondos.
• Sector económico.
• Fiscalidad de entrada, mantenimiento y salida.
• Obligaciones de declaración o autorización.
• Riesgos legales, urbanísticos, laborales o regulatorios.
Una correcta planificación permite reducir riesgos, optimizar la estructura fiscal y evitar retrasos en notaría, bancos, registros o administraciones.

Conclusión

España ofrece un marco atractivo para la inversión extranjera, pero cada operación debe analizarse de forma individual. La normativa sobre inversiones exteriores, fiscalidad, prevención del blanqueo de capitales, sociedades, inmuebles y sectores estratégicos puede afectar de forma relevante a la estructura y ejecución de la inversión.
Contar con asesoramiento legal y fiscal desde el inicio permite invertir con mayor seguridad, anticipar obligaciones y diseñar una estructura eficiente.

Scroll al inicio