Reclamar hipoteca multidivisa
¿Puedo reclamar mi hipoteca multidivisa?
3 Febrero, 2017
Contratos de inversion con Banif
Falta de información en los contratos de inversión con Banif
10 Febrero, 2017
Show all
Elementos del contrato

Contrato firmado

¿Qué es un contrato?

El contrato es todo aquel acuerdo de voluntades entre particulares que les obliga jurídicamente. De acuerdo con los establecido en el Código Civil, “las obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley entre las partes contratantes”.

A la hora de contratar, el principio que rige entre los particulares es el principio de autonomía privada o autonomía de la voluntad.

¿Qué es el principio de autonomía privada o autonomía de la voluntad?

Es el principio en base al cuál toda persona puede contratar como quiera, cuando quiera y con quién quiera.

Se dice, por tanto, que a través de este principio de autonomía privada las partes tienen la posibilidad de: establecer o no el contrato; establecer los pactos o condiciones que las partes quieran o consideren conveniente; efectuar la forma contractual que estimen más conveniente; y, además, pueden libremente establecer los efectos que se deriven del contrato.

En conclusión, el principio de autonomía privada establece que dos personas mediante su consentimiento pueden quedar obligados según los pactos, cláusulas y condiciones que tengan por conveniente establecer, siempre y cuando no sean contrarias a las leyes, la moral y el orden público, de acuerdo con el Código Civil.

¿Cuáles son los elementos del contrato?

Dentro del contrato pueden existir los siguientes elementos:

  • Esenciales
  • Naturales
  • Accidentales

¿Qué son los elementos esenciales?

Son aquellos elementos imprescindibles para que el contrato sea válido. Cuando falta alguno de ellos el contrato es nulo. Estos elementos son: el consentimiento de los contratantes, objeto cierto que sea materia de contrato y la causa de obligación que se establezca.

El consentimiento consiste en el acuerdo de voluntades que tienen que manifestar libremente las partes, expresando su intención de obligarse sobre el contenido del contrato que celebran.

No podrán prestar consentimiento: los menores no emancipados (salvo aquellos contratos de la vida corriente propios de su edad y los que permitan las leyes, bien por sí mismos o con autorización de sus padres) y aquellos que tengan su capacidad limitada para ello por resolución judicial.

Además, los menores emancipados no podrán tomar dinero a préstamo, ni gravar o enajenar bienes inmuebles y establecimientos mercantiles o industriales u objetos de extraordinario valor, para los que necesitará el consentimiento de sus padres.

En lo referente al objeto, este deberá ser:

  • Posible, debe ser algo existente, real y que esté al alcance de las partes.
  • Lícito, deben ser cosas que estén dentro del comercio de los hombres y los servicios no pueden ser contrarios a las leyes o a las buenas costumbres.
  • Determinado o determinable, aunque es posible que en su cuantía o importe estén inicialmente indeterminados.

Por último, con respecto a la causa, es el fin esencial que se proponen los contratantes al celebrar el contrato, es decir, la razón o motivo principal por el que se celebra el contrato.

¿Qué son los elementos naturales?

Los elementos naturales son aquellos que normalmente acompañan a todo contrato, si bien, las partes pueden de común acuerdo, no unilateralmente, alterarlos o suprimirlos porque no son indispensables para que el contrato exista. El contrato de mandato, por ejemplo, por defecto es gratuito, puede haber por medio de mutuo acuerdo una retribución.

¿Qué son los elementos accidentales?

Los elementos accidentales están presentes en los contratos siempre y cuando lo decidan las partes de mutuo acuerdo, pero su existencia no es determinante para que se establezca el contrato válidamente. Cuando aparecen por voluntad de las partes son importantísimos, se podría decir que tanto como los esenciales.

Por elementos accidentales nos referimos a la libertad que tienen los contratantes para introducir en la regulación de sus intereses, la llamada condición y el llamado término, a través de las cuales deciden que lo que ellos habían acordado, solo entrará en funcionamiento si ocurre un hecho incierto.

FB
FB

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *