Suelo hipoteca novación – Sentencia 67/2017

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Sentencia

El despacho Ferrer-Bonsoms & Sanjurjo Abogados, ha obtenido la primera sentencia del Tribunal Supremo que establece que el acuerdo posterior de rebaja de suelo es nulo de pleno derecho. En este enlace podrás leer dicha noticia, y descargarte la sentencia. Creemos que los clientes afectados por suelo de hipoteca y acuerdo posterior de novación tienen la puerta abierta a poder reclamar la nulidad del suelo, a pesar de dicho acuerdo posterior.

En esta página, os adjuntamos una Sentencia de un juzgado de primera instancia obtenida por nuestro despacho.

SENTENCIA Nº 000067/2017

En Pamplona/Iruña, a 20 de marzo de 2017.

Vistos por el Ilmo. D. ERNESTO VITALLÉ VIDAL, Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia Nº 4 de Pamplona/Iruña y su Partido, los presentes autos de Procedimiento Ordinario nº 0000442/2016, seguidos ante este Juzgado a instancia de D. XXX, representado por el Procurador Dña. AMAIA URRICELQUI LARRAÑAGA y asistido por el Letrado D. IGNACIO JOSE FERRER-BONSOMS HERNANDEZ, contra CAJA RURAL DE NAVARRA S COOP DE CREDITO representada por el Procurador D. MIGUEL LEACHE RESANO y defendido por el Letrado D. ASIER ENERIZ ARRAIZA, sobre reclamación de cantidad.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Que la meritada representación de la parte actora, formuló demanda arreglada a las prescripciones legales, en la cual solicitaba, previa alegación de los hechos y fundamentos de derecho, que se dictara sentencia por la que:

  • Se declare la nulidad de la cláusula de límite al interés variable a la baja (cláusula suelo) de la escritura pública de 25 de octubre de 2005 referida en esta demanda, por ser cláusula abusiva por falta de transparencia y generar desequilibrio en perjuicio del consumidor en contra de la buena fe.
  • Se condene a Caja Rural a:

1.- Estar y pasar por dicha declaración.

2.- Proceder a la devolución de las cantidades cobradas de más correspondientes a la diferencia entre:

  • El tipo de interés resultante en aplicación de la cláusula suelo de la cláusula tercera bis de la 26 escritura de préstamo con garantía hipotecaria de fecha 25 de octubre de 2005, (2,75 %), y

3.- El tipo de interés variable previsto en la cláusula tercera de la escritura de préstamo con garantía hipotecaria de fecha 25 de octubre de 2005, (Euribor + 0,50 %) de acuerdo con la fórmula aritmética contenida en la referida escritura.Que deje sin efecto su aplicación para liquidaciones futuras durante la vigencia del préstamo con garantía hipotecaria referido en esta demanda.

Todo ello con expresa condena en costas a la parte demandada, más los intereses legales.

SEGUNDO.- Que admitida a trámite se dispuso el emplazamiento de la parte demandada, para que en el término legal, compareciese en autos asistida de Abogado y Procurador contestara aquélla, lo cuál verificó, en tiempo y forma, mediante la presentación de escrito de contestación a la demanda, arreglado a las prescripciones legales, en el que suplicaba que los previos los trámites legales se dictase sentencia por la que se desestimase los pedimentos de la parte actora y se absuelva a la parte demandada con expresa imposición de las costas a la parte actora.

TERCERO.- Cumplido el trámite de contestación de la demanda se convocó a las partes a la celebración de audiencia previa, para cuyo acto se señaló el día 14 de diciembre de 2016. Al acto comparecieron todas las partes. La parte actora y la parte demandada realizaron las manifestaciones oportunas y solicitaron el recibimiento del pleito a prueba, se señaló el día para la celebración del juicio el día 20 de marzo de 2017 a las 11:00 horas, acto que tuvo lugar el día y hora señalados constando lo actuado en los soportes de grabación y reproducción de sonido y de la imagen quedando los autos en poder de S.Sª para dictar sentencia.

CUARTO.- Que en la sustanciación del presente juicio se han observado las prescripciones legales y demás de pertinente aplicación al supuesto de autos.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- En resumen la posición de las partes es la que sigue, la parte actora tal y como adelantábamos en parte en los antecedentes de hecho, ejercita por la presente demanda:

Acción de nulidad para que se declare abusiva, y en consecuencia, nula de pleno derecho, la cláusula tercera bis “Tipo de interés ordinario mínimo” (página 19; 0I6919025) de la escritura de préstamo con garantía hipotecaria de fecha 25 de octubre de 2005, que refiere lo siguiente:

“Pactan las partes expresamente que el tipo de interés ordinario resultante de lo anteriormente pactado no podrá ser nunca inferior al DOS ENTEROS Y SETENTA Y CINCO CENTÉSIMAS DE ENTERO POR CIENTO ANUAL”.

La acción de nulidad se ejercita con fundamento en:

  • Incumplimiento por parte de la entidad de sus obligaciones de transparencia exigidos por la normativa aplicable, por las buenas prácticas bancarias y por la legislación de consumidores y usuarios (desarrollada por la Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013).
  • Desequilibrio en perjuicio del consumidor contrario a las exigencias de la buena fe y falta de reciprocidad.

Respecto al tipo de interés se establece:

  • Interés fijo del 2,75 % durante el primer año.
  • Interés variable de Euribor más 0,50 % para el resto de vida del préstamo.
  • En ningún caso, el interés podrá rebasar el 18 %.

En fecha 12 de febrero de 2009, don Tomás Oquiñena Legaz, suscribió escritura de novación de plazo con Caja Rural.

Sigue afirmando la parte actora que Caja Rural insertó la “cláusula suelo” en la escritura de préstamo con garantía hipotecaria de 25 de octubre de 2005, incumpliendo sus obligaciones de transparencia e información. En este sentido, refiere:

  • No entrega de folleto informativo.
  • No entrega de oferta vinculante.
  • No se advirtió el alcance económico que esta cláusula pudiera tener en caso de su aplicación.
  • Fue una cláusula no negociada individualmente, es decir, es una condición general de la contratación.

Por su parte la demandada aduce que las circunstancias personales del cliente son en buena medida relevantes para la resolución del presente procedimiento, toda vez que el fundamento de la demanda es el alegato de un presunto vicio en el consentimiento que habría concurrido en los clientes a la hora de contratar el préstamo hipotecario con la parte demnadada. Y siendo el vicio en el consentimiento una cuestión personalísima, vinculada a las concretas circunstancias personales de quien contrata, no es lo mismo que el demandante sea una persona que por primera vez contrata una operación bancaria que lo sea quien, por el desarrollo de su actividad, está habituado a tratar con 185 entidades bancarias y a la contratación de productos bancarios.

Este es el caso de los demandantes, que suscribieron con la demandada los siguientes préstamos:

  • En el año 1998 otorgó una escritura de compraventa con subrogación por un importe de 7.867.980 de pesetas. A efectos probatorios de dicho extremo, se aporta junto al escrito de demanda como documento nº 1 copia la escritura de compraventa con subrogación. En este mismo año suscribió una póliza por importe de 2.000.000 pesetas con un tipo de interés fijo del 7,5 %, a efectos probatorios se aporta como documento nº 2 copia de la póliza.
  • Aparece también como apoderado y fiador de un préstamo por importe de 130.000 euros con un tipo de interés ordinario mínimo del 0 % referenciado al IRMH.
  • En el año 2005 suscribe un préstamo por importe de 77.000 euros con un tipo de interés ordinario mínimo del 3,75 % referenciado al IRMH.

Por todo ello afirma la demandada se comprueba que la inserción de un tipo -mínimo o “cláusula suelo” no es en primer lugar algo fijo e inamovible y en segundo lugar, que perfectamente se puede otorgar un préstamo sin que haya cláusula suelo, luego de no haber estado de acuerdo el ahora demandante con la condición del tipo de interés mínimo ordinario se hubiera buscado otra forma de financiar el préstamo hipotecario de 25 de octubre de 2005.A mayor abundamiento, destacar que el demandante solicitó en el año 2009 a Caja Rural de Navarra una novación del préstamo hipotecario. Resulta difícil pensar que el demandante no fuera conocedor de que su hipoteca tuviera un tipo de interés mínimo ya que, además de las explicaciones dadas por la Entidad al negociar la operación, el demandante tuvo ocasión más para revisar la escritura de préstamo tras haberse realizado la novación posterior.

Además de todo ello aduce la parte demandada el modo en que se redacta la cláusula de tipo de interés ordinario mínimo, como puede verse en la escritura ya que la misma va resaltada en mayúsculas, negrita y en epígrafe independiente y así el cliente fue debidamente informado y de acuerdo a la doctrina de los actos propios o regla que decreta la inadmisibilidad “de venire contra factum propium”, si la parte contraria ya mostró su plena conformidad con el resto del clausulado de la escritura, no puede solicitar ahora la nulidad del mismo.

SEGUNDO.- La prueba practicada en el acto del jucio se reduce en realidad a ninguna, en cuanto que no solo no se ha practicado ninguna testifical de comercial de la parte demandada sino que la demandada además ha renunciado al interrogatorio de la parte contraria, por lo que ya de entrada es evidente que difícilmente ha podido desvirtuar (Art. 217.3 de la LEC) los hechos base acreditados por la parte actora y en cualquier caso precisamente siendo de su cargo la prueba de lo que afirma en la constestación como entidad bancaria sobre el perfil del cliente, que hemos transcrito literalmente de su contestación, aparece meridianamente claro que no puede suministrar a este Juzgador siquiera argumentos, no ya, como decimos pruebas de lo que afirma en dicha contestación.

Queremos decir que basarse en la existencia de varios préstamos concertados, hasta cuatro, así como el tener relación la demandada en la negociación de otro préstamo con otra entidad bancaria (documentos 2 al 5) no hace al caso para probar que negoció en debidas condiciones la entidad bancaria con la cliente. En absoluto hay datos para entender que se apartó la cliente del estándar de consumidor medio.

Pero es que es más aunque consta que se entregó oferta vinculante no consta firma de ningún tipo de la hoy actora y como la propia parte demandada reconoce la intervención de notario en el otorgamiento de la escritura con un plazo de tres días hábiles concedidos, el tener a disposición del cliente la escritura o la lectura en voz alta del notario, como reconoce dicha parte no son más que presunciones respecto a que realmente se hubiera enterado la parte actora de las condiciones del alcance de lo que firmaba y ello tampoco se ve alterado por el hecho de una novación, pues evidentemente el objeto de la novación es otro y no implica nada relativo a si existe o no vicio de consentimiento.

Pasando al punto de vista primario fundamental por afectar a la validez de la cláusula de transparencia formal de la cláusula suelo hay que decir que la afirmación que hace la parte demandada de que es sencilla y de fácil comprensión es una afirmación unilateral (vulnerando el artículo 1256 del Código Civil) y tampoco le vale aducir que no ha habido reclamación alguna como un acto propio de consentimiento de la parte demandada porque evidentemente cara a la confirmación que en realidad está pretendiendo la parte demandada tienen que concurrir los requisitos propios de una renuncia de derechos lo que desde luego no está probado (Véanse artículos 1309 y siguientes del Código Civil). Por otra parte aducir que tuvo ocación de revisar su situación el consumidor cuando efectuó la homologación o el mencionar que el interés de 2.75 por ciento es un interés muy bajo en relación a la media que sería de 3.2 tampoco hace al caso al ser un tema de política comercial porque lo que es evidente es que la parte demandada, sigue sin desvirtuar la acción ejercitada por la parte actora.

TERCERO.- Solo nos queda una duda ahora examinada formalmente la cláusula en cuestión y es el alcance real ya que es una cláusula de limitación a la variación del tipo de interés. En ello hay que compartir el criterio legal de la parte actora en cuanto que nos encontramos con una condición general de la contratación: La “cláusula suelo” que se contiene en la cláusula tercera bis (página 19; 0I6919025) de la escritura de préstamo con garantía hipotecaria de fecha 25 de octubre de 2005, es una condición general de la contratación. En este sentido deben reunir las características exigidas por el artículo 1 de la Ley de Condiciones Generales de la

Contratación. Es decir, precontractualidad, predisposición, imposición y generalidad y es necesario acreditar por la demandada que dicha cláusula suelo o condición general de la contratación:

  1. Reúne los requisitos de precontractualidad, predisposición, imposición y generalidad según jurisprudencia del 9 de mayo de 2013.
  2. El conocimiento por parte del consumidor de la cláusula en cuestión no excluye su naturaleza de condición general y constituye un requisito absolutamente elemental para ser consentidas e incorporadas al contrato según jurisprudencia de 9 de mayo de 2013.

Pero es que además el critero de transparencia exigido por la jurispridencia en Sentencia de 9 de mayo de 2013 debe ajustarse a lo que establecen los Art. 5.5 de la LCGC así como al Art. 7 y concordantes con el Art. 8.1 de manera que aquí hay que entender que las cláusulas analizadas, no son transparentes ya que otra cosa no se ha demostrado, en concreto:

  1. Falta información suficientemente clara de que se trata de un elemento definitorio del objeto principal del contrato (otra cosa no se ha probado aquí).
  2. Se insertan de forma conjunta con las cláusulas techo y como aparente contraprestación de las mismas.
  3. No existen simulaciones de escenarios diversos relacionados con el comportamiento razonablemente previsible del tipo de interés en el momento de contratar.
  4. No hay información previa clara y comprensible sobre el coste comparativo con otras modalidades de préstamo de la propia entidad -caso de existir- o advertencia de que al concreto perfil de cliente no se le ofertan las mismas (otra cosa no se ha probado aquí).
  5. En el caso de las utilizadas por la caja Rural, se ubican entre cantidad de datos entre los que quedan enmascaradas y que diluyen la atención del consumidor.”

Y a mayor abundamiento todo lo sintetizaríamos objetivamente diciendo:

  1. Se crea una apariencia de un contrato de préstamo a interés variable en el que las oscilaciones a la baja del índice de referencia, repercutirán en una disminución del precio del dinero.
  2. No se hace mención expresa a que el límite de variación al tipo de interés se refiere a un elemento esencial del contrato. Es más en la escritura se indica de manera expresa que no hay límites a la variación del interés, ni a la baja ni al alza.
  3. El préstamo hipotecario con garantía suscrito por el actor no contiene escenarios, ni simulaciones de escenarios diversos, relacionados con el comportamiento razonable previsible del tipo de interés

De manera que todo ello nos lleva a un desequilibrio contrario a la buena fe de los Art. 7 y 1258 del Código Civil dado que hay una inobservancia de esta obligación de transparencia conectada con la información precontractual sobre los aspectos del contrato determinantes en la decisión de contratar lo que puede tener repercusiones en el plano del equilibrio de los derechos y obligaciones de las partes.

CUARTO.- En cuanto a intereses se estará al Fallo y en todo caso se aplica el Art. 576 de la LEC.

QUINTO. – Las costas se impondrán a la entidad demandada al amparo del Art. 394.1 de la LEC.

Vistos los preceptos legales citados y los demás de pertinente y general aplicación,

FALLO

Estimando la demanda interpuesta por D. XXX frente a CAJA RURAL DE NAVARRA S COOP DE CRÉDITO debo declarar y declaro:

  • La nulidad de la cláusula de límite al interés variable a la baja (cláusula suelo) de la escritura pública de 25 de octubre de 2005 referida en esta demanda, por ser cláusula abusiva por falta de transparencia y generar desequilibrio en perjuicio del consumidor en contra de la buena fe.
  • Condeno a Caja Rural a:

1.- Estar y pasar por dicha declaración,

2.- Proceder a la devolución de las cantidades cobradas de más correspondientes a la diferencia entre:

  1. El tipo de interés resultante en aplicación de la cláusula suelo de la cláusula tercera bis de la 26 escritura de préstamo con garantía hipotecaria de fecha 25 de octubre de 2005, (2,75 %), y
  2. El tipo de interés variable previsto en la cláusula tercera de la escritura de préstamo con garantía hipotecaria de fecha 25 de octubre de 2005, (Euribor + 0,50 %) de acuerdo con la fórmula aritmética contenida en la referida escritura.

3.- Que deje sin efecto su aplicación para liquidaciones futuras durante la vigencia del préstamo con garantía hipotecaria referida en la demanda.

Todo ello con los intereses legales y expresa condena en costas a la parte demandada.

MODO DE IMPUGNACIÓN: Contra esta resolución cabe interponer recurso de apelación en el plazo de veinte días contados desde el día siguiente a su notificación, presentando escrito ante este Tribunal en el que deberá exponer las alegaciones en que se base la impugnación además de citar la resolución que recurre y los pronunciamientos que impugna.

Así por ésta mi Sentencia, de la que se expedirá testimonio para su unión a los autos, lo pronuncio, mando y firmo.

EL MAGISTRADO-JUEZ

DEPÓSITO PARA RECURRIR: Deberá acreditarse en el momento del anuncio haber consignado en la cuenta de depósitos y consignaciones de este órgano abierta en Banco Santander 3161000004044216 la suma de 50 EUROS con apercibimiento que de no verificarlo no se admitirá a trámite el recurso pretendido; salvo que el recurrente sea: beneficiario de justicia gratuita, el Ministerio Fiscal, el Estado, Comunidad Autónoma, entidad local u organismo autónomo dependiente de alguno de los anteriores.

DILIGENCIA.- Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez que la suscribe, estando celebrando audiencia pública en el mismo día de su fecha, doy fe en Pamplona/Iruña.

 

Como hemos señalado más arriba, la Sentencia es de un juzgado de primera instancia, pero creemos que la sentencia importante es la obtenida por este despacho en el Tribunal Supremo. Sentencia nº 558/2017, de 16 de octubre de 2017.

¡Los clientes con nulidad del préstamo hipotecario con suelo de hipoteca y acuerdo posterior de novación pueden reclamar! Puedes consultarno tu caso, y resolverlo favorablemente con el del Tribunal Supremo

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