Herencias: cláusula “Cautela Socini”

Eliminar la cláusula suelo: nulidad y devolución de cantidades
1 abril, 2015
Sentencia que condena a Bankia por sus acciones
10 abril, 2015
Show all

El Tribunal Supremo fijó con su sentencia de 17 de enero de 2014 la doctrina en un caso en el que existía una cláusula de testamento denominada “cautela socini” en relación con la intangibilidad de una herencia.

El testamento contenía una cláusula de “cautela socini” según la cual el testador prohibía la intervención judicial y cualquier otra en su testamentaría, expresando su deseo de que todas sus operaciones se ejecutasen extrajudicialmente por su comisario contador partidor. El incumplimiento de dichas prohibiciones suponía que el heredero incumplidor quedara automáticamente instituido heredero en la proporción que en concepto de legítima señala la ley, acreciendo la parte en que habían sido mejorados los restantes.

Dice el Tribunal Supremo que la cautela es admisible dentro de la libertad de testar y no constituye un fraude de ley pues permite al legitimario optar entre aceptar la disposición del testador o contravenirla reclamando la intervención judicial en defensa de la intangibilidad de su legítima, y en este caso, recibir únicamente su legítima estricta, acreciendo a los demás legitimarios conformes.

Continúa diciendo el Tribunal Supremo que la prohibición del testador de acudir a la intervención judicial en las operaciones de ejecución testamentaria llevadas a cabo por el contador-partidor no afecta directamente el ejercicio del derecho subjetivo del legitimario, que sigue conservando las acciones legales en defensa de su legítima.

El incumplimiento de la prohibición que incorpora la cautela no se produce con el mero recurso a dicha intervención judicial pues no todo contenido impugnatorio de la ejecución testamentaria queda comprendido en la prohibición impuesta por la “cautela socini”, y concluye: “solo aquellos contenidos impugnatorios que se dirigen a combatir el ámbito dispositivo y distributivo ordenado por el testador son los que incurren frontalmente en la prohibición y desencadenan la atribución de la legítima estricta, como sanción testamentaria. Por contra, aquellas impugnaciones que no traigan causa de este fundamento y se dirijan a denunciar irregularidades, propiamente dichas, del proceso de ejecución testamentaria, tales como la omisión de bienes hereditarios, la adjudicación de bienes, sin la previa liquidación de la sociedad legal de gananciales como, en su caso, la inclusión de bienes ajenos a la herencia diferida, entre otras, escapan de la sanción prevista”.

FB
FB

Comments are closed.