Ferrer-Bonsoms, Abogados, especialistas en contratos civiles y mercantiles.

Los contratos están presentes en nuestro día a día cada vez que necesitamos acordar algo con otras personas.

Un acuerdo supone beneficios y obligaciones para cada una de las partes. Por ello, es conveniente que la redacción de los contratos refleje fielmente los intereses de ambas partes. De ahí la importancia de que los redacte o revise un abogado. De esta manera evitarás problemas en un futuro.

Contrato de compraventa

¿Qué información previa debo tener para realizar una compra segura? ¿Qué debo hacer antes de firmar el contrato? ¿Qué cautelas debo adoptar?

Contrato de alquiler

¿Qué duración tiene un contrato de arrendamiento de renta antigua? ¿Puedo actualizar la renta? Necesito con urgencia mi piso ¿Puedo desahuciar al inquilino?

Contrato de préstamo

¿Cómo sé si mi hipoteca tiene una cláusula suelo? ¿Qué hago si no puedo pagar la hipoteca? ¿Ejecución hipotecaria? ¿Dación en pago?

¿Cuáles son los contratos más comunes?

contratos.

El contrato de compraventa:

Contrato que suscriben dos personas y por el cual una de ellas se obliga a entregarle a la otra una determinada cosa, y la otra parte se compromete a pagar una cantidad de dinero determinada previamente por la misma.

Contrato de arrendamiento:

Es la cesión o adquisición del uso o aprovechamiento temporal de cosas, obras o servicios, a cambio de un precio (renta).

préstamoEl contrato de préstamo:

El contrato de préstamo es aquel por el que la entidad financiera (prestamista) entrega al cliente (prestatario) una determinada cantidad de dinero estableciéndose contractualmente la forma en que habrá de restituirse el capital y abonar los intereses remuneratorios, generalmente en unos vencimientos prefijados en el cuadro de amortización que acompaña al contrato.

Contrato de fianza:

Contrato por el cual una persona (fiador) se compromete a responder por el pago de una obligación de otra persona (deudor) en caso de incumplimiento de éste.

Por último el contrato de depósito:

Contrato por el cual uno recibe la cosa ajena con la obligación de guardarla y de restituirla.

Terminación de los contratos

Las partes de un contrato deben tener la posibilidad de poner fin a los mismos.

La voluntad de terminar un contrato puede traer causa de:

-los incumplimientos de la otra parte

-o que una de las partes ya no tiene interés en mantener el contrato por propia decisión.

Por tanto, respecto al clausulado de todo contrato, es recomendable incluir la terminación de los contratos.

 

Desistimiento libre y unilateral

En los contratos de tracto sucesivo, es recomendable que cada una de las partes esté facultada a desistir de manera libre y unilateral.

Esto es, sin necesidad de esgrimir ningún motivo y sin necesidad de tener la conformidad de la contraparte.

Ahora bien, el plazo de notificación a la contraparte debe ser amplio. Por ejemplo al menos tres meses de antelación. Sobre todo porque la contraparte puede haber realizado inversiones específicas con base en el contrato del que una parte desiste.

En los contratos de arrendamientos mercantiles de local por ejemplo es recomendable avisar con meses de antelación por su terminación.

 

Régimen específico de la resolución del contrato

Para todo contrato, de tracto único o sucesivo, es aconsejable que su clausulado contenga un régimen específico de resolución del contrato.

Ello por razón de la parquedad del artículo 1124 CC y los problemas prácticos que plantea su aplicación.

En este sentido, sólo la fijación de un régimen específico de resolución de contrato puede evitar muchos problemas, como acabar en los juzgados y tribunales acompañados de abogado.

 

El régimen específico de resolución del contrato ha de comprender:

-Un elenco de causas explícitas de resolución.

-Deben estar claramente definidas, sin perjuicio de una cláusula de cierre que remita a las causas régimen general del artículo 1124 CC.

De todas formas la apreciación de los tribunales sobre su gravedad o carácter esencial para tener entidad resolutoria.

-Reglamentación mínima sobre el procedimiento de resolución del contrato. Basta establecer que la parte perjudicada que interese la resolución deba declararla mediante notificación a la parte incumplidora.

 

Para ello señalará:

-Los hechos constitutivos del incumplimiento.

-El fundamento que ampara la resolución. Es decir, referencia a la cláusula o apartado concreto que recoge esta causa de resolución.

-Un plazo para que la parte incumplidora subsane el incumplimiento. Siempre y cuando el incumplimiento sea subsanable, o comunique a la parte perjudicada su oposición a la resolución.

El régimen específico de resolución del contrato pretende dotar a los contratantes de mayor seguridad jurídica.

En caso contrario, las partes hacen frente a un riesgo mayor. Por ejemplo que una sentencia posterior a la declaración de resolución estime que el contrato sigue vigente. Se admite la resolución por vía extrajudicial a reserva de que los tribunales examinen y sancionen su procedencia cuando es impugnada.

Recomendamos la lectura de la Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de marzo de 2007.

 

Si quiere más información puede contactar con Ferrer-Bonsoms, Abogados completando el siguiente formulario.

despacho@ferrer-bonsoms.com

Contacto con clientes

Nombre

E-mail

Oficina a contactar

Mensaje