La Fundación de Liechtenstein es una entidad legal con identidad propia.

Esta entidad se crea con el propósito de tener un activo diferente e independiente del fundador. A diferencia de las corporaciones, la Fundación de Liechtenstein no tiene accionistas o miembros, pero si beneficiarios que están autorizados a beneficiarse de los intereses o rendimientos de la fundación.

Fundación de Liechtenstein

Principado de Liechtenstein

Liechtenstein es un Principado con acuerdos de comercio con la UE y países europeos.

Cumple, además, las nuevas normas de blanqueo de capitales, como “third EU Money Laundering Directive and the FATF recommendations and thus adheres to the highest international standards”.

¿Qué ventajas tiene la Fundación de Liechtenstein?

1.- Sistema flexible

El fundador tiene completa libertad para nombrar a los beneficiarios de la fundación así como determinar los intereses o rendimientos de la fundación. Además, el fundador puede establecer exactamente quien son los beneficiarios de futuras generaciones. No hay una ley en contra de la perpetuidad en la legislación de Liechtenstein. El consejo de la fundación vigilará el cumplimiento de estos extremos. Así las cosas, los herederos no podrán modificar, adquirida la fundación, la voluntad del fundador.

2.- Facilidad de prueba

El patrimonio de la Fundación está separado del patrimonio del fundador, y eso facilita la prueba de los activos que contiene la fundación. Por ello, los beneficiarios no tienen que hacer procedimientos complejos de prueba (como ocurriría, por ejemplo, con quien tiene activos en bancos de varios países, etc).

3.- El Fundador mantiene el control de la Fundación

El fundador tiene la opción de formar parte del Consejo de la Fundación, o nombrarse beneficiario de la fundación. Puede reservarse además el derecho de revocar la fundación, sus artículos o cancelar nombramientos del Consejo. También puede establecer que carece de poderes en la fundación. Puede nombrar, además, otros miembros distintos a los que conforman el Consejo con el objeto de que se aseguren de que se cumplen los objetivos de la fundación (también llamados protectores).

4.- Garantía en la protección de activos

Por un lado, los activos pueden ser defendidos frente a intereses de terceros. En este sentido, las sentencias de países extranjeros no son ejecutables en Liechtenstein (solo tiene acuerdos con Austria y Suiza, cuyas sentencias sí que podrán afectar al principado) y los litigios deberán ser llevados ante los tribunales del país. El objeto de estas medidas es la defensa del patrimonio, si bien, las disputas suelen resolverse en arbitraje antes que en la vía judicial. Por otro lado, la normativa del país permite que los activos puedan permanecer juntos y sin dividir durante años.

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