Bonos Banco Popular, una condena más

Contenido contrato franquicia
¿Qué debe contener el contrato de franquicia?
3 Marzo, 2017
Sentencia
Swap Banco Popular – Sentencia 128/2016
8 Marzo, 2017
Show all
Banco Popular

El juzgado número 2 de Mondoñedo (Lugo) dicta una nueva condena por Bonos de Banco Popular.

Este juzgado ha declarado nulos dos contratos de bonos Banco Popular por una cantidad total de 76.000 euros. La entidad ha sido condenada a devolver 52.351 euros. A esta cifra se suman 23.648 euros en concepto de intereses percibidos. De esta forma, quedará restituida la situación patrimonial de los clientes antes de la firma del contrato.

El primero de estos contratos de bonos Banco Popular fue firmado en 2009, entre la entidad financiera y una señora de 95 años y su hijo. La señora no sabía ni leer ni escribir pero, aconsejados por el personal de la oficina de Banco Popular de Vivero (Lugo), aceptaron la firma del contrato con una inversión de 56.000 euros. Consideraban que estos bonos Banco Popular funcionaban bajo los principios de seguridad y rentabilidad. El contrato se llevó a cabo a pesar de que se hizo un test de idoneidad donde figuraba que los clientes no eran idóneos para estos productos financieros complejos.

Al día siguiente, se suscribió un nuevo contrato entre el hijo y su esposa y la entidad. En esta ocasión, la cantidad que invertían en bonos Banco Popular era de 20.000 euros.

En noviembre de 2015 (fallecida la señora y quedando el hijo como heredero) se dio la conversión de los bonos Banco Popular en acciones de la entidad. Los valores alcanzaban 1.618 euros y 577 euros (los que valieran 56.000 euros y 20.000 euros, respectivamente). Los clientes demandaron al Banco y reclamaron la nulidad de los contratos por concurrir error como vicio del consentimiento.

La jueza titular del juzgado de instrucción 2 de Mondoñedo ha reconocido la nulidad por esta causa. Ha considerado que no se informó adecuadamente acerca de las características del producto financiero. Indica que los clientes no eran idóneos para este contrato, resaltando que la señora no sabía ni leer ni escribir. Además, ha hecho notar que, aunque se les entregó un tríptico sobre las características del producto, este era “farragoso y complejo”.

FB
FB

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *