CaixaBank condenado por la venta de bonos estructurados autocancelables

Banco Santander devolverá a un extrabajador de Dephi 30.000€
25 Noviembre, 2016
Acciones pendientes de desembolso
30 Noviembre, 2016
Show all

Caixabank ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Tenerife a devolver 30.000 euros a un inversor que invirtió su dinero en bonos estructurados autocancelables. Con la intención de buscar clientes de forma masiva, Caixabank emitió información errónea sobre este producto, lo que el Tribunal ha declarado como inaceptable. La Audiencia recuerda que recuerda que esta entidad fue sancionada con 600.000 euros en 2012 por la Comisión Nacional del Mercado de Valores por emitir información errónea acerca de este producto financiero.

CaixaBank condenado por la venta de bonos estructurados autocancelablesEn febrero de 2004 se firmó una orden de suscripción de estos bonos estructurados autocancelables, producto tóxico que ofrecía una gran rentabilidad al inversor, pues el mismo dependía de las fluctuaciones en Bolsa del Royal Scotland Bank, BBVA y Santander, de forma que, si las acciones de estos bancos subían en un año, el inversor recibiría un 36,5 % como rentabilidad. Posteriormente, el bono pasaba a autocancelarse, aunque el producto se renovaba un año más si las acciones bajaban en el año. Por otro lado, establecían que este producto tenía un riesgo medio-bajo, mientras que realmente era de muy alto riesgo, acto que fue sancionado por la CNMV.

Previamente a la firma del contrato de compra de estos bonos, Caixabank (que en aquel momento era Barclays Bank) le realizó al cliente una encuesta de idoneidad. Sin embargo, el Tribunal de la Audiencia provincial ha declarado que hubo ambigüedades en el procedimiento, conclusión a la que llegó tras escuchar la declaración del trabajador que le vendió el producto. Por esto, esta prueba no posee ninguna validez, declara que el Tribunal que se hizo solo por mera formalidad. Además, el inversor declaró que no se le realizó el test que se requería para la comercialización del producto, teniendo el vendedor pleno conocimiento de debía hacérselo. Por todo esto, el Tribunal establece que el no asesoramiento fue válido, no se le dio la información requerida, además de que no le ofrecían ninguna compensación por el riesgo que asumía.

Se trataba de un cliente minorista, pues así le había designado la entidad bancaria, por lo que requería un mayor grado de protección. Asimismo, el tribunal desestima el argumento proporcionado por parte del banco dónde defiende que el capital invertido no fue a parar a su entidad, pues con CaixaBank (Barclays Bank en aquel entonces) era con quien el cliente firmó el contrato.

Finalmente, la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a la entidad a devolverle al cliente cerca de 30.000 euros.

FB
FB

Comments are closed.