La Audiencia Provincial de Valencia condena a Banco Santander

La Audiencia Provincial de Barcelona condena a Catalunya Banc
7 Diciembre, 2016
Bankinter condenado por venta de productos financieros
12 Diciembre, 2016
Show all

La Sección 9ª de la Audiencia Provincial de Valencia condena a Banco Santander a devolver 40.000 € más los intereses y costas legales a un cliente. El juez confirma lo dictado por el juez de Primera Instancia, considerando nulo un contrato de compraventa de los Valores Santander.

La Audiencia Provincial de Valencia condena a Banco Santander

El pasado 19 de marzo el Juzgado de Primera Instancia Nº 12 de Valencia declaró la nulidad de un contrato de compraventa de Valores Santander, donde el cliente invirtió un total de 40.000 euros. La entidad presentó un recurso de apelación frente a la Audiencia Provincial, que fue aceptada a trámite.

La parte actora alegó que no había recibido información sobre todas las características de este producto, además de no tener la capacidad para comprender el mismo, por ser un producto financiero complejo, y el alto riesgo que conllevaba. La parte demandada defendía que no se trataba de un producto complejo, pudiendo, por tanto, comercializarse con minoristas.

La Audiencia defiende la alta complejidad de este producto haciendo referencia a lo dispuesto en las distintas sentencias del Tribunal Supremo que se han dado últimamente, dónde se afirma: “para que el inversor pueda valorar correctamente el riesgo de su inversión, deberá ser informado del procedimiento que se va a seguir para calcular el número de acciones… es decir, la empresa que presta el servicio de inversión debe informar al cliente de la conversión en acciones de las que deriva el riesgo de pérdidas al realizarse el canje”.

En la sentencia se establece que los test de conveniencia se realizaron años más tarde a la firma del contrato de Valores Santander, además de que su condición profesional de empresario autónomo o apoderado de una sociedad mercantil no conlleva el conocimiento del producto. Por otro lado, también desestima que el cliente pudiese tener información sobre el mismo por ser titular de planes de pensiones, fondos de inversión o acciones de sociedades cotizadas. Finalmente, defiende que el hecho de que sea minorista hace referencia a que sea o no apto para establecer el contrato, pero no sobre el rigor informativo que debe darse.

El juez establece que no hubo información verbal sobre el producto previamente a la firma del contrato y que no se le entregó al cliente un tríptico informativo sobre lo que contrataba. Por todo lo resaltado, el juez confirma lo establecido por el juez de Primera Instancia, desestimando el recurso de apelación emitido por el Banco Santander, en el que se declaró nulo el contrato por error como vicio del consentimiento. Las costas causadas en la alzada se le imponen a la parte apelante.

FB
FB

Comments are closed.