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La sentencia de instancia estima la demanda interpuesta por la Comunidad de Propietarios

Condena al constructor a abonar a la Comunidad la cantidad de 14.000 €. Ello mas los intereses legales desde la interposición de la demanda.

Todo ello, en concepto de penalización por un retraso de 28 días a razón de 500 € por día que fue pactado por ambos en el contrato de arrendamiento de obra.

El demandado se comprometía a arreglar el portal y los ascensores en un plazo de dos meses.

Frente a la referida resolución se alza en apelación D.A.

El silencio del documento sobre una posible indemnización no puede interpretarse como una reserva expresa de derechos.

Al contrario, sería una manifestación de que se alcanzó un acuerdo final que no contemplaba la indemnización.

La cuestión debatida obliga a determinar si el contrato de arrendamiento de obra entre la Comunidad de propietarios y el constructor Sr. A, concluyó con la firma del segundo contrato. De fecha 2 de marzo de 2005. O por el contrario no lo hizo más que de forma parcial.

 

Línea de interpretación de la Sala

Se orienta hacia la indagación sobre la voluntad de los contratantes.

En tal sentido, está claro respecto al primero de los contratos, la voluntad por parte de la Comunidad de resolverlo unilateralmente (doc. 6 de la demanda).

No queda probado que el constructor abandonase definitivamente la obra.

Antes bien, resulta más plausible admitir -como se deduce de su testimonio- que sus otros compromisos le hicieron reducir su actividad de un modo que a la Comunidad se le hizo insoportable.

Hasta el punto de extinguir la relación contractual.

Así lo entiende el Juez “aquo” cuando señala, como antes se ha dicho, que se llegó al acuerdo de poner fin al contrato por parte de los contratantes.

También lo entiende el propio demandante en las cláusulas 2ª y siguientes del nuevo contrato suscrito por las partes, contrato en este caso de liquidación y finiquito.

Así pues, sin efecto el primer contrato, deberá estarse a las voluntades expresadas en este segundo.

Y desde luego en éste, no figura la cláusula penal que ahora se pretende aplicar.

Consta en el contrato de obra, ciertamente, firmado entre las mismas partes, cierto también; pero aceptada su resolución por ambas partes se llega al acuerdo transaccional plasmado en el documento nº 7 de la demanda.

 

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