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En el ámbito contractual actual (mercantil y civil), el acuerdo de confidencialidad es una práctica muy habitual.

Las partes contratantes suelen tener un interés mutuo en proteger la información que se intercambian. Ello en el curso de las negociaciones.

Es decir, durante la fase precontractual del contrato principal las partes quieren mantener ocultos a terceros dicha negociación mercantil.

Entre otras razones, por la competencia existente en la mayoría de mercados. Por ello es probable que las partes intercambien un volumen de información considerable.

En el caso de que el contrato no llegue a celebrarse el potencial cliente

podría finalmente suscribir el contrato con otra empresa competidora.

 

El acuerdo de confidencialidad atípico

A día de hoy, el acuerdo de confidencialidad es un contrato atípico, es decir, no está expresamente regulado.

En nuestra experiencia como abogados expertos en mercantil se trata de una práctica cada vez más frecuente en las empresas.

A pesar de ello en la práctica mercantil rige el principio de libertad de pacto y forma. Por ello las partes pueden acordar, antes de empezar a negociar, un acuerdo de confidencialidad.

 

Principales recomendaciones al suscribir un acuerdo de confidencialidad:

 El acuerdo de confidencialidad es un pacto bilateral

Las obligaciones de confidencialidad deben ser recíprocas. Cada parte respecto de la información recibida de la otra parte impone el deber de guardar secreto.

 

En el acuerdo de confidencialidad es aconsejable el uso de los términos como:

«parte transmisora» «parte receptora» definiendo tales términos en el propio clausulado.

 

Concepto amplio de información confidencial.

Esta idea es proteger cualquier tipo de información que no sea de dominio público. Y que se suministre por una parte a la otra parte. Por ello resulta oportuno definir de manera amplia el concepto de «información confidencial». Es decir, sin referirlo a información de un tipo o ámbito concreto. Tampoco que deba transmitirse específicamente con el carácter de confidencial, ni que deba remitirse en un soporte determinado.

La cláusula a continuación según estas dos recomendaciones:

«Este Acuerdo será aplicable a la Información Confidencial revelada por una de las Partes. Esto es, cualquier información que no sea de dominio público suministrada por una de las Partes (en adelante, la “Parte Transmisora”) a la otra parte (en adelante, la “Parte Receptora”).

Ello en el marco de la colaboración propuesta.  Y con independencia de que dicha información se transmita específicamente con el carácter de confidencial. Y además del soporte en que dicha información sea remitida (oralmente, por escrito, en soporte electrónico o cualquier otro)».

 

Las excepciones al deber de confidencialidad

Por ejemplo se puede exceptuar de la obligación de confidencialidad en algunos casos como por ejemplo:

-que la información haya llegado a ser de dominio público.

-además que su divulgación venga exigida por alguna norma jurídica

-por último que sea precisa para preservar algún derecho. En particular en relación con los procedimientos judiciales o arbitrales, o para el cumplimiento o ejecución de un contrato.

 

Finalidad del acuerdo de confidencialidad

El principal contenido es prohibir a la parte receptora la revelación a terceros de la información confidencial.

Pero además el acuerdo de confidencialidad debe igualmente limitar la utilización de dicha información precisando que solo será empleada para la finalidad prevista en el propio acuerdo. Por ejemplo, de manera genérica se podría decir para «evaluar la propuesta de colaboración».

 

Limitación temporal de la obligación de confidencialidad

La obligación poscontractual de confidencialidad debe limitarse en el tiempo señalando un número de años.

Las partes no pueden obligarse a mantener la confidencialidad de manera indefinida. Es decir, una vez el acuerdo de confidencialidad deje de estar vigente.

Por ejemplo, pactar un plazo de confidencialidad de dos años, aunque muchas veces el período de tiempo fijado suele ser superior.

 

Salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual o industrial

Estamos hablando del caso de que existan o puedan existir derechos de propiedad intelectual o industrial sobre la información confidencial que se revele a la otra parte.

En estos casos es recomendable señalar expresamente en el acuerdo de confidencialidad que no supone la cesión u otorgamiento de licencia sobre tales derechos a favor de la parte receptora.

 

Ejemplo de acuerdo de confidencialidad:

 

 

 

Acuerdo de confidencialidad

 

En Madrid a 15 de Abril de 2019.

 

De una parte, la mercantil SL (CLIENTE)

con C.I.F. y domicilio social en Madrid, representada por D. Facundo actuando en nombre y representación de esta entidad en virtud de su condición de administrador de la sociedad.

 

De otra parte, la mercantil (PROVEEDOR),

con C.I.F. PROVEEDOR  y domicilio social en Madrid, representada por D. Eustaquio actuando en nombre y representación de esta entidad en virtud de su condición de administrador.

 

Ambas partes acuerdan mutuamente, la capacidad legal necesaria para la suscripción del presente acuerdo y el cumplimiento y a dar cumplimiento a las siguientes obligaciones:

Que el CLIENTE es una organización dedicada a asuntos mercantiles y por tanto es responsable de la información generada y gestionada en su actividad.

Por otro lado, que el PROVEEDOR es una organización dedicada a otros asuntos mercantiles y proporciona servicios mercantiles a CLIENTE.

Por último que el PROVEEDOR durante la prestación de sus servicios a CLIENTE puede recibir información confidencial de CLIENTE o disponer de acceso o de potencial acceso la misma.

 

A los efectos de este contrato mercantil se considera información confidencial, toda la información relativa a: procesos de negocio, planes de marketing, planes estratégicos, clientes, proveedores, know-how, métodos, análisis funcionales, código fuente, estudios de mercado, estadísticas, datos financieros, análisis de viabilidad, especificaciones técnicas, formulas, diseños, estudios, aquella afectada por LOPD y toda aquella información que CLIENTE no haya autorizado de modo explícito a PROVEEDOR su libre uso o difusión.

 

El PROVEEDOR solo hará uso de la información facilitada por CLIENTE en el ámbito de los servicios prestados por PROVEEDOR, descritos en el apartado relativo a exclusiones de la confidencialidad.

 

En este sentido PROVEEDOR se compromete a:

-Primero: guardar el deber de secreto

-Segundo: mantener la confidencialidad de la información cedida, trasladando este deber a todas aquellas personas (empleados, personal subcontratado, becarios, etc.) o entidades que dispongan de acceso a esta información en el desarrollo de sus funciones y obligaciones en relación a los servicios prestados a CLIENTE.

 

Las personas o entidades citadas en el párrafo anterior y que tengan acceso a información confidencial de CLIENTE en el marco de la prestación del servicio, no disponen de permiso para reproducir, modificar, publicar o difundir o comunicar a terceros dicha información sin previa autorización explícita de CLIENTE.

 

A su vez, PROVEEDOR se compromete a aplicar tanto las medidas de seguridad exigibles por la legislación vigente, como las medidas de seguridad que aplicaría PROVEEDOR respecto a su propia información confidencial para garantizar la confidencialidad de la misma.

 

Sin perjuicio de lo reflejado en este acuerdo, tanto CLIENTE como PROVEEDOR, aceptan las siguientes exclusiones relativas al mantenimiento de la confidencialidad:

  1. Cuando la información sea accesible a través de medios públicos en el momento de su cesión.
  2. Si la información es conocida por PROVEEDOR previo a la suscripción del este acuerdo, siempre y cuando no esté sujeta a la obligación de preservar su confidencialidad.
  3. Si la legislación vigente o un requerimiento judicial exige su difusión. En cuyo caso PROVEEDOR informará a CLIENTE de esta situación y tratará de preservar la confidencialidad en el tratamiento de la información.

 

La propiedad intelectual de la información tratada en el marco de este acuerdo pertenece a CLIENTE.

Si se produce cualquier revelación, difusión o utilización de la información facilitada por CLIENTE a PROVEEDOR en el ámbito de este acuerdo, de modo distinto a lo reflejado en este acuerdo, ya sea de forma fraudulenta o por mera negligencia, PROVEEDOR deberá indemnizar a CLIENTE por los daños y perjuicios ocasionados, con independencia de las acciones civiles o penales que se puedan derivar.

El PROVEEDOR se compromete a devolver la información confidencial cedida por CLIENTE en el ámbito de la prestación del servicio, una vez finalizada la relación contractual.

De acuerdo con la normativa relativa a la Protección de Datos de Carácter Personal, ambas partes se informan respectivamente que los datos de carácter personal intercambiados en el marco de la relación contractual serán incluidos en los ficheros de los que cada una de ellas es titular, siendo la finalidad de estos tratamientos el soporte en el desarrollo de las tareas en el ámbito de la prestación del servicio. Dichos datos no serán cedidos a terceros. Adicionalmente, ambas partes se obligan a garantizar, el cumplimiento de la normativa de protección de datos.

 

Ante cualquier disputa o conflicto que pueda surgir relativa a la interpretación y/o cumplimiento del presente acuerdo, ambas partes se someten a los Juzgados y Tribunales de Madrid, renunciando a su fuero propio. Y en virtud de lo establecido anteriormente, ambas partes firman por duplicado este acuerdo, en todas sus hojas, en el lugar y las fechas citados. En nombre y representación de CLIENTE En nombre y representación de PROVEEDOR.

 

Somos abogados especialistas en Derecho Mercantil, contratación mercantil, derecho de sociedades, derecho concursal etc.

Estamos a su disposición en nuestros despachos de MadridSevillaPamplonaValladolidBarcelona y Palma de Mallorca.

 

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